Cargando

PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA SITUACIONAL Y PROCEDIMIENTO DE MARCO LÓGICO

|




Ilustración: "Amanecer", Oleo de Susana Espina


“La planificación implica que el sujeto es capaz de crear su futuro y no sólo de aceptar resignadamente lo que el destino le depare. Planificar significa pensar antes de actuar, pensar con método de manera sistemática, explorar y explicar posibilidades y analizar ventajas y desventajas, proponerse objetivos, proyectarse hacia el futuro, porque lo que puede o no ocurrir mañana decide si mis acciones de hoy son eficaces o ineficaces. La planificación es la herramienta para pensar y crear el futuro. O sabemos planificar o estamos obligados a la improvisación. La planificación es una herramienta de libertad”. Carlos Matus. El método PES, 1996.

La PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA SITUACIONAL (PES) es una de las herramientas más modernas para la planificación estratégica de políticas públicas. El modelo está concebido especialmente para los problemas públicos y es aplicable a cualquier organismo cuyo centro de juego no es el mercado, sino que tiene como objetivo la ciudadanía y como corolario el bien común. En tal sentido el criterio de eficiencia se traslada hacia lo social, lo económico y lo político.
La PES se basa en un análisis situacional donde intervienen todos los actores del juego social, concentrándose en problemas actuales o potenciales y no en sectores o materias.
Por su parte el procedimiento de MARCO LÓGICO, permite hacer una adecuada planificación, en tanto y en cuanto toma cuenta de los supuestos críticos que desde la realidad condicionan a las políticas públicas; y plantea estrategias, tácticas y acciones orientadas a objetivos y propósitos delimitados por Indicadores de Gestión, Validación y Evaluación mensurables.
Ambas visiones resignifican el concepto de PLANIFICACIÓN DE POLÍTICAS PÚBLICAS, alejándolo de las visiones determinísticas tradicionales y de la inadecuada planificación corporativa sólo aplicable al ámbito privado y al mercado.
A diferencia de la planificación tradicional, en la que se parte de un diagnóstico que da al planificador la sensación de poder manejar la realidad; la planificación estratégica, introduce en su teoría la consideración de la “otredad”, con las situaciones de cooperación, conflicto e incertidumbre propias de la intersubjetividad. Asimismo, los otros -oponentes, aliados o competidores- tienen sus propias percepciones y actúan y planifican en función de sus intereses y perspectivas particulares.
En tal sentido, la planificación estratégica se basa en la “previsión” y no en la “predicción” de las distintas posibilidades, a fin de prepararse a enfrentarlas, manteniendo los propósitos y objetivos de mayor alcance que se han planteado. Por ello la planificación estratégica utiliza el concepto de “recálculo permanente” para expresar el proceso continuo de reflexión y acción que implica esta forma de concebir y ejecutar la planificación.